Esta historia cumple con la frase "Los amigos están en las buenas y en las malas", es increíble, pero el día 14 de Agosto aprox. a las 21:30 horas, nos preparabamos para hacer la ya nombrada despedida de Patito (ahora llamado Huaquimán, ya sabrán porque) y como era una celebración para mayores de 21 años, Mireya tomó el auto y fue a dejar a Luquitas donde la Anita, volvió y dejó nuestra joyita sin pulir fuera de nuestra casa, pasaron 10 minutos y suena el timbre DING DONG!!...era Marcelo y Ronal, no alcance a saludarlos!!, mire al frente y grité hacia la casa "Mireya!! ¿Donde dejaste el auto?", a lo que contestó "Afuera po' en la calle", giré mi cabeza y vi a Marcelo con ojos sorpendidos y Ronal con una sonrisa nerviosa, en razón de segundos el dialogo fue el siguiente:
Marcelo: ¿tu auto es uno grande como celeste?
Yo: Si, porque?
Ronal: Es que acabamos de ayudarle a empujar a un hueón que nos dijo que estaba en pana
Marcelo: Si po', el hueón nos dijo "Socio, me ayuda?..que quedé en pana" y nosotros retrocedimos el auto y lo ayudamos
Ronal: Si po', incluso el hueón no sabía partir un auto en pana y le dije "enganchalo!!" y salió rajao...puta el hueón patuo!!
Mis amigos son tan buenas personas que ayudan a los ladrones a empujar un auto robado!!...increíble!!...
Luego de aquel diálogo, fuímos a buscar el auto, hablamos con nuestros queridos carabineros, los que me dijeron "No se preocupe, esos autos los ocupan pa' carretear o para robar y después los dejan botados"...tal frase nos dejó tranquilo...me imáginaba el auto desvalijado, chocado, una joya en manos de delincuentes!!...una reliquia delicada en manos de desconocidos...
Pasó la noche y parte del día siguiente, estábamos preparando unos choripanes traídos del Sur y suena el teléfono, era Marcos Cuevas, diciendo "encontraron el auto"...y adivinen quién fue!!...el Pato con el Chili, los que después de ese momento pasaron a ser Huaquimán y Tolosa...¿Como fue?...bueno Patito andaba con su camioneta cargada porque se cambíaba de casa, vió el auto (inigualable), siguió a los malandras sigilosamente, pero estos se dieron cuenta, se dieron a la fuga y luego dejaron el auto botado, Huaquimán fue a buscar al Chili, ahora llamado Tolosa, luego encontraron el auto y nos llamaron...lo que me dió mucha risa, es que estos detectives nos estaban esperando como a media cuadra del auto, con la esperanza de pillar a los malechores y hacerlos mierda!!...jejeje...
Bueno que más...na' po'...ese fue el robo del Halcón Milenario...